Crassula ovata o Arbol de Jade

La Crassula ovata, más conocida como Árbol de jade o crásula, es una suculenta nativa del sur de Asia y pertenece a la familia Crassulaceae. Tiene forma de árbol con el tronco marrón y muy ramificado. El follaje se compone de hojas ovaladas y carnosas de un color verde brillante. En ocasiones el borde de las mismas puede presentar una coloración rojiza.

Es una planta perenne que puede crecer a una altura de un metro. Las ramas son gruesas y leñosas con el pasar del tiempo. Además, pueden crecer en pares opuestos a lo largo del tallo, son carnosas y pueden medir hasta 7 cm de largo. El color es verde Jade, aunque existen cultivares que exhiben una tonalidad roja cuando están expuestos al sol por mucho tiempo. Es fácil de cuidar y es muy resistente a los cambios de temperatura. Aunque si se quiere de un mejor aspecto y que desarrolle una florescencia espectacular, lo ideal es que se cultive en lugares con temperatura normal, evitando calores muy extremos que pudiera provocar la caída de las hojas.

Esta suculenta también presenta resistencia a bajas temperaturas, incluso tolera heladas leves. Pero lo mejor es protegerla de los fríos muy intensos. En lo que respecta a los requerimientos de luz, puede desarrollarse tanto en lugares soleados como en semisombra, sin caer en el exceso de luz solar.

La planta de Jade puede resistir mucho tiempo sin agua, por lo que se aconseja regarla cuando el suelo se seque en verano y aplicar muy poca de agua durante el invierno. Para poder estimular su floración, lo mejor es dejar de regar por completo en el otoño. Es preciso tener cuidado no encharcar la planta, ya que corre el riesgo de pudrir las raíces, provocando la caída de las hojas.

Para obtener un ejemplar de esta hermosa especie y que luzca como un árbol pequeño, es necesario realizar podas para que el tronco se engrose y pueda soportar el peso de las hojas y ramas. Los trabajos de corte deben hacerse en la primavera, antes que comience la estación de crecimiento para obtener raíces fuertes.

El único cuidado especial que se debe tener en esta planta es la limpieza de las hojas, pulverizando agua sobre ellas para evitar que se acumule el polvo y provoque el sofocamiento de las mismas.